Hay tres cosas distintas que conviene no mezclar:
1. La hoja de vida del sector privado. Es tu currículum: un documento libre, de una o dos páginas, que tú diseñas. Es lo que envías a cualquier empresa privada, y de lo que trata la mayor parte de esta guía.
2. El formato único de hoja de vida de la Función Pública. Un formulario oficial con campos fijos, obligatorio para vincularse con entidades estatales. No se personaliza ni se maqueta: se rellena. Si te presentas a una convocatoria pública, tendrás que usarlo además de tu hoja de vida normal.
3. El currículum vitae académico. Extenso, con publicaciones y ponencias, para universidades y centros de investigación. No tiene límite de páginas.